sexta-feira, 15 de janeiro de 2016

La Infidelidad es una cuestión de la Mujer




Hace un par de años, una Mujer muy sabia quién me ayudo a descubrir y a sanar mi propio mi femenino, me dijo “La infidelidad es una cuestión de la Mujer” … admito que cuanto lo escuché quede asombrada, pero lo más gracioso es que me enojé; ¡yo en ese momento pensaba “que la infidelidad del hombre sea culpa nuestra“!  ¡Vaya por dios!!! ¡Con lo que los hombres me han hecho, más encima que sea por mi culpa!  era algo que me causó un fuerte enojo y me dio rabia solo el pensarlo.

Así que paso un cierto tiempo hasta que la Madre Tierra a través de su Energía Femenina me enseñó a ver y a sanar mi propio lado masculino y entendí el por qué de aquella frase que alguna vez había escuchado. Entendí que el hombre refleja simplemente la violencia y disociación que llevo en mi vientre, que existe en la gran mayoria de las mujeres.

La infidelidad existe porque entre nosotras las mujeres no existe lealtad a la manada, a la hermandad, al género.  Llevamos miles de años compitiendo, desprestigiándonos unas a otras, atacando a la más débil o compitiendo con la más fuerte;  es ya un largo tiempo de aprendizaje que ha llegado a su fin desde hace unos años, pues la Madre Tierra, la Pachamama está en un ciclo cósmico que marca el retorno de la Energía Sagrada femenina y eso nos implica a TODOS los que habitamos aquí; ha llegado el momento de cultivar todas aquellas cualidades femeninas de las cuales carecemos hoy; paciencia, tolerancia, capacidad de escucha, cooperación, fidelidad, lealtad, hermandad, etc.

Cuando las mujeres no respetamos y honramos a la Tierra, nos queda muy difícil honrarnos, amarnos y respetar nuestro cuerpo fisico, nuestras relaciones, nuestra vida sexual, crear armonía en el hogar y en los trabajos, en el mundo… esta desconexión con la Tierra nos ha llevado a rivalizar con las demás mujeres en lugar de acogerlas e integrarlas en nosotras mismas, ayudarlas a ser mejor.  Es más fácil criticar y hacer de lado a alguna mujer, que ser compasiva con ella; es más fácil ver a una mujer fuerte y desafiarla que aprender de su fortaleza y liderazgo sin sentirme amenazada y viéndome obligada a competir; es más fácil echarle la culpa de lo que me pasa a los demás en lugar de ver que ese por qué está dentro mi misma.  Es esta la razón por la cual existe la infidelidad en general, y aquella generada por el hombre aún mas; LAS MUJERES NO NOS RESPETAMOS Y NO SOMOS LEALES ENTRE NOSOTRAS MISMAS, por lo tanto, nadie lo hará; entonces aparece un hombre inconsciente, herido y juega con las dos, tres o cuartas partes, haciendo de esto un juego interminable de dolor, mentiras y más sufrimiento.

Si las mujeres somos leales entre nosotras se acaba la infidelidad y el engaño, pues la mujer siempre decide, y cuando estamos conectadas con la Madre Tierra nos amamos tanto que en ese amor me respeto, respeto a mis hermanas que son como yo y acojo al hombre con amor y generosidad, lo guío hacia el camino correcto en conexión con lo femenino y la Madre Tierra; si una mujer está enraizada a la Tierra no se acuesta con un hombre que tiene pareja por el simple hecho de respetar primero su propia energía femenina y el lazo de lealtad hacia la Hermandad femenina, también por el hecho de que esa huella de infidelidad y de engaño queda en nuestra matriz como herencia para las futuras generaciones.

Si una mujer está en conexión con la Madre Tierra y tiene sana su energía femenina, acogerá en su vientre a un compañero con amor, compasión, respeto, así que de esa forma  tampoco hará falta que busque refugio en otro lugar…

Cuando una mujer está en conexión con la Tierra, integra sus experiencias para volverse sabia, y para saber cuándo un vínculo o una relación ya han cumplido su ciclo y podrá dejar ir a la persona sin drama ni dolor.

Si las mujeres somos leales entre nosotras mismas, el hombre solo buscará un amor sabio, fiel, sincero, respetando a todas la Mujeres y a la Madre Tierra.

Cuando una Mujer está sana física, mental y emocionalmente, está enraizada con el planeta, dejará de ir tras los hombres o de los compañeros de otras mujeres, dejará de buscar algo afuera porque sabrá que está dentro de ella, pues su fuerza de atracción magnética será tan pura que su compañero llegará a ella, sin artificios, ni mentiras, ni esfuerzos, sin buscar…. 

Simplemente llegará porque llego el tiempo… y se quedará porque ese hombre encontró un refugio seguro, sabio, compasivo y amoroso… tal cual como es la Madre Tierra.

¡Reflexionemos en ello…!!


Diana Rivadeneira


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