quarta-feira, 6 de junho de 2012

...nadie te pertenece.




Nadie te pertenece.

Cuando los colonos americanos querían comprarle sus tierras a los pieles rojas éstos les contestaron:
“¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen!
Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales sólo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros.”
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hermanos, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire.
No los puedes comprar.
No los puedes separar.
No son tuyos.
Sólo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza.

El cauce de un río no lo puedes atrapar.
Sólo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.

Las personas son un río caudaloso.
Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar.

Ámalas, disfrútalas y déjalas ir.

Sem comentários:

Enviar um comentário